NOVELA, DIZQUE, por Jaime Velasco Luján
Hay tan poca atención a los niños
sobresalientes que he decidido, ya que tengo un (mi) nieto con tales
características, escribir su minibiografía. Supongo que sus nietos (o
hijos o sobrinos) también son sobresalientes así que no estoy hablando
de marciano alguno. ¿Una biografía a quien le va a interesar? A nadie.
Por lo tanto he decidido hablar del destino, tema interminable... Total
que la dizque novela empieza con un poema de Borges que transcribo: para una versión del I King, poema que es la puerta para el libro chino (Editorial Hermes):
El porvenir es tan irrevocable
Como el rígido ayer. No hay una cosa
Que no sea una letra silenciosa
De la eterna escritura indescifrable
Cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja
De su casa ya ha vuelto. Nuestra vida
Es la senda futura y recorrida.
El rigor ha tejido la madeja.
No te arredres. La ergástula es oscura,
La firme trama es de incesante hierro,
Pero en algún recodo de tu encierro
Puede haber una luz, una hendidura.
El camino es fatal, como la flecha.
pero en las grietas está Dios, que acecha.
No hay comentarios:
Publicar un comentario