domingo, 12 de mayo de 2013

Dana y Zana son Bekas, por Israel González


Dana y Zana son Bekas

Israel González

La inocencia imaginativa de Dana y Zana los lleva a creer que pueden llegar a Estados Unidos, buscar a Supermán, hablar con él y llevarlo al pueblo para que los ayude a vengar todos los malos tratos de que son objeto.

En el reinado sangriento de Sadam Hussein, a principios de los noventa, huérfanos y sin hogar, Dana y Zana, de 10 y 7 años respectivamente, “viven” de lustrar zapatos y gracias a la solidaridad de algunos vecinos.

Ante su desgracia (Bekas -Suecia, Finlandia, Iraq, 2012- significa “haber perdido a todos los miembros de su familia en la guerra, estar solo en el mundo”, según Karzan Kader, el director de la cinta), soportan con su enorme entereza de niños el maltrato de los adultos, se pelean y reconcilian, ironizan su situación que nada tiene de divertido y sí mucho de drama, de tragedia, de “reír llorando”.

Montados en un burro, al que llaman “Michael Jackson”, Dana y Zana emprenden el improbable viaje a Estados Unidos en una atmósfera de alambres de púa, minas, polvo, soldados e indiferencia.




PENSAMIENTOS A LA MADRE, por Jaime Velasco Luján


La cultura desde Xochimilco, por Jaime Velasco Luján.


PENSAMIENTOS A LA MADRE

Creo que heredé de mi madre la cualidad de pensar
lo mejor de la gente, y su fuerte sentido de la amistad. J. L. BORGES
 
Soy la mujer que sostiene el cielo.
El arco iris pasa por mis ojos.
El sol se abre paso hasta mi vientre. POEMA DE LOS INDIOS UTE
 
El amor materno es como la paz.
No necesitas ganarlo ni es necesario merecerlo. ERICH FROMM
 
Sentí el retrato de mi madre guardado en la bolsa de mi camisa,
calentándome el corazón. Era un retrato viejo.   JUAN RULFO
 
Yo alabo al Santo Padre, no porque las hizo bellas,
sino porque a todas ellas, les dio el corazón de madre. JOSÉ HERNÁNDEZ
 
El vínculo que une a madre e hijo es de una fuerza tan pura
e inmaculada que nunca puede ser quebrantado. WASHINGTON IRVING
 
Creo que mi vida empezó al despertarme y amar
el rostro de mi madre. GEORGE ELIOT 

miércoles, 8 de mayo de 2013

Zozohua, por Graciela Salazar Reyna


Zozohua
Por Graciela Salazar Reyna

De plácemes deberíamos estar, festejando que el gobierno de Francia reconoce, como nosotros, a una de nuestras más congruentes periodistas mexicanas, Carmen Aristegui. Misma que recibió, la semana pasada, insignia Caballero de la orden de la legión de honor; merecida por quienes en México defienden la libertad de expresión y la democracia. No obstante, cual película de terror están allí, una vez y otra, escenas con imágenes impactantes a lo largo y ancho del país, donde no terminan las ejecuciones; sumando cifras y nombres a los relatados en los medios que se atreven a decir y contar.

Ejecuciones por decenas o docenas a la semana, el caso es que nunca sabemos, por parte de las instancias responsables de las investigaciones dónde, cuántos y quiénes quedan en el sitio que demanda la justicia; a los ciudadanos no se nos rinden cuentas, hasta que las ONG’s reclaman y exigen que se informe del seguimiento en el que están involucrados como víctimas o familiares de éstos. Se cruza también, dejándonos una gran amargura y la idea de estar en indefensión, enterarnos, por ejemplo, que entre 2006 y 2012 –según datos del IFAI- tenemos en el país 379 bandidos, vinculados al narco y  con derecho a ser protegidos por 12 años; de los que no se nos dice, por no poner en riesgo su “integridad” y la de sus familias.

Es natural que los ciudadanos mexicanos de a pie, particularmente las víctimas y sus familiares, nos sintamos indignados; los asesinos son los protegidos. Esto huele mal a kilómetros de distancia. Cómo no ha de encontrarse uno en los versos que evidencian situaciones similares; ¿de qué estaremos hechos?, me pregunto. Y dejo aquí, para ustedes, un fragmento de este poema[1] (Carta 1 del salvadoreño Salvador Medina Barahona) que engarza con la necesidad de encontrar respuestas.

Vengo de la misma fauna de mortales, /de la misma tribu, y /lo que hoy te avanza, /lo que hoy se sumerge en ti como en un túnel, /es como el fuego que fue principio y  /puede ser final. //Vengo del mismo vacío, del mismo espanto /del que vienes: /Selva es selva, /y en ella todos alguna vez jugamos /a levantar la vida. /La espada ha caído, / ha hecho su danza de odio y muerte en tu cabeza, / y no hay palabras que puedan falsearle el nombre /a este vértigo en la historia, /a esta vieja amenaza que aún no delata /a sus culpables.





[1] Jinetes del aire. Poesía contemporánea de Latinoamérica y el Caribe. (Selección de Margarito Cuéllar, prólogo de Julio Ortega), Universidad Central del Ecuador-Universidad Autónoma de Nuevo León-Ril editores, Chile, 2011.

domingo, 5 de mayo de 2013

La cultura desde Xochimilco, por Jaime Velasco Luján


La cultura desde Xochimilco, por Jaime Velasco Luján

 LA POESÍA,FIN


EN EL CORREO ANTERIOR QUEDÓ PENDIENTE UN POEMA:
—¿SUFRES?— PREGUNTÓ, DETRÁS DE ÉL, UN ÁNGEL.
—SÍ. CASI NO VEO A MIS HIJOS.—CONTESTÓ, DETRÁS DE ELLA,UN ÁNGEL.
—EL SUFRIMIENTO ACERCA  A LAS ALMAS —DIJO ÉL.
SE OYÓ UN LEVE ALETÉO Y LOS ÁNGELES PARTIERON.
HE TERMINADO DE ESCRIBIR EL LIBRO EN VERSIÓ MANUSCRITA, AHORA LO PASO A LA COMPUTADORA, LUEGO VIENE LA CORRECCIÓN FINAL. EN TOTAL SON COMO 10 CORRECCIONES. DICEN QUE LO DIFÍCIL NO ES ESCRIBIR, ES CORREGIR. MI MAESTRO DICE QUE ESTOS TEXTOS SE LLAMAN PROSEMAS, ASÍ COMO ANTES SE LLAMABA PROSA POÉTICA A LA PROSA QUE ESCRIBÍAN LOS POETAS (SOR JUANA, QUEVEDO, DARÍO). AUTORES QUE INFLUYERON EN ESTE LIBRO DE PROSEMAS QUE TITULÉ "COLOQUIO", COMO HOMENAJE AL HABLA POPULAR.
¿LES GUSTA SABINES? A PROPÓSITO DE MI MAESTRO, LO PODRÁN CONOCER EL MARTES, A LAS 19 HORAS EN LA SALA "MANUEL M.PONCE" DE BELLAS ARTES, DONDE LEERÁ EL PRÓLOGO A LA BIOGRAFÍA DE SABINES, PRÓLOGO QUE ÉL ESCRIBIÓ.

La cultura desde Xochimilco, por Jaime Velasco Luján


La cultura desde Xochimilco, por Jaime Velasco Luján

La poesía, II. (Un poemita)


Veamos si los textos de la semana pasada son poemas o no. Hay 2 formas de escribir: prosa y verso. (No hablo de los géneros literarios: narrativo, lírico y dramático.) En prosa se cuentan historias (en prosa hablamos), los versos comunican una emoción. El papel del poeta es transmitir una emoción que experimentó, transmitirla por medio de la palabra, para que el lector sienta esa emoción. Por lo tanto, si un lector se sintió emocionado, los textos son poesía, si no, no.
Ahora pasemos a la forma. Son diálogos acompañados de descripciones (parten de una situación tensa que se resuelve al final del poema), esto quiere decir que no son versos. Además el habla es coloquial, no académica, no "poética". Por lo tanto, no son poemas por la forma en que están escritos. Incluso se pueden teatralizar porque siempre son 2 los personajes y están juntos, en un lugar cerrado... Lo que está claro es que hay un modelo: Guión de diálogo, voz de un personaje y descripción breve del lugar. 

Lengua del sur, por Israel González


Lengua del sur

Israel González

*
De la ciudad de México, a doce horas en autobús, se encuentra Tuxtla Gutiérrez. En avión, a tan sólo cuarenta y cinco minutos.

*
Chiapas es México y es Centroamérica. Hubo un tiempo en que perteneció a Guatemala. No sabía si quedarse con melón o con sandía. Pero se quedó con sandía. Y desde entonces, sigue siendo ceiba pero también nopal; jaguar pero también serpiente.

*
En el parque Cinco de Mayo, frente al Centro Cultural “Jaime Sabines”, los muchachos indígenas venden dulces y cigarros o lustran zapatos.

En el mediodía cada vez más quemante, los escasos transeúntes desaparecen en las combis rumbo a las colonias de los suburbios (donde el sol quema más, donde la vida no tiene muchas veces árbol bajo el qué guarecerse). O abordan el transporte que recorre la Avenida Central , hacia el poniente, hasta Terán o un poco más allá, en el desvío a Juan Crispín, rumbo a la ahora casi desmantelada, por el neoliberalismo cada vez más infame, Escuela Normal Rural “Mactumactzá”.

*
Mientras camino por las calles de San Cristóbal con dirección al centro, recuerdo que ayer los indios no podían caminar en las aceras, reservadas a la clase pudiente, a la raza blanca. Les estaba vedado levantar la mirada, alzar la voz, vivir.

*
De los altos de Chiapas, de la tierra fría bajan los indios a Chiapa y a Tuxtla en busca de sustento. Venden sus manos que fabrican artesanías. Y dulces. Y cigarros. A bajo precio porque no tienen el mal hábito de robar.

*
En la plaza central de Tuxtla descienden las palomas a alborotar el tiempo, a comer nada. Sus alas polvorientas nos recuerdan que jamás podremos volar. Y que tenemos que vivir -dolorosa, fatalmente- atados a la tierra.


miércoles, 1 de mayo de 2013

Zozohua, por Graciela Salazar Reyna


Zozohua
Por Graciela Salazar Reyna

Yo soy el ingrato, hermanos,
que a débiles y forzudos
los hice bailar desnudos,
la polka, chotis y enanos.
Por esos gustos profanos
y pasión tan arraigada
está la sentencia dada
que muera yo ajusticiado,
por eso muy resignado
voy a concluir mi jornada.

Veinticinco años y meses
pude en la vida contar,
y si ésta va a terminar
lo he merecido mil veces.
No culpo en ello a mis jueces
la culpa la tuve yo;
si el Consejo sentenció
que muriera fusilado
debo ser ejecutado,
ya el día se me llegó.
Leen ustedes aquí dos estrofas de una variante del “Corrido de Agapito Treviño, Caballo Blanco (1829-1854); famoso bandolero que inició su carrera de asaltante a los 17 años de edad, poco le duró el gusto, ya que como dice una de las décimas, donde se muestra resignado y arrepentido, fue fusilado a los 25. Ofrezco tratar más adelante el tema del Corrido. Ahora, cavilando en tiempos niños, quise compartir con ustedes estos versos de quien escuchábamos de los abuelos, familiarmente; nos emocionaba pensar que un día lo encontraríamos, yendo por su tesoro escondido en una de las oquedades del cerro de La Silla, pues como bien se ha dicho de Agapito Treviño, “consagró el emblema y se integró al paisaje”[1] de la ciudad. No se parece a los bandidos de hoy.


[1] Garza Quiroz, Fernando. Caballo Blanco. Mito y leyenda de Agapito Treviño. Cuadernos del topo, ensayo, México, 1996